
Pastiche : imitación o plagio que consiste en tomar determinados elementos característicos de la obra de un artista y combinarlos, de forma que den la impresión de ser una creación independientes.
Bueno, me cuelgo de eso para aplicarlo a cierto elemento zapatístico que lo de definiré como la “Frankenchala”. Llegando a Baires me topo con la colita del verano y las vidrieras chorreando en éste zapatón mestizo entre la clásica sandalia Birkenstock y las plataformas del verano Prada 2011.

La sandalias de corcho Birkenstock es la que llevó a Chile hace unos quince años Hush Puppies y que nos acosó tiempo con ese estilo cómodo, bastante poco femenino y muy lejano a la delicadeza.
Las plataformas de Prada que aparecieron en el loco camino del “zapato de transformista”, que últimamente tapiza las tendencias mundiales y que cruzo dedos y prendo velas para que vaya en retirada. Primero porque no me ‘molan’ y segundo porque le debe haber sumado a las mujeres y transformistas del mundo un porcentaje alto de pies torcidos y caminatas ridículas. Es cuestión de salud, física y mental!

Continuo con Prada; la maison hizo el verano naranja pasado una plataforma completa, tipo lustrín, en capas mezcladas entre de gomaeva y yute, rarísimo!
A ésta reedición pastiche la llamo “Frankenchala”, un pastiche que toma dos elementos poco estilizados que superpuestos crean un tercer elemento, tosco, torpe, pegoteado y tan poco agraciado que me da una ternura romántica, la misma que me produce el mismo Frankestein.
Vea usted que le parece, a mi me parece otra treta para crear nuevas víctimas de la moda. Le advierto! antes de que lleguen a las vitrinas chilenas como el último chillido de la moda.
Bonus: Ya tenemos la traducción invernal, plataforma mezcla de zapato inglés, algo menos repudiable. Aunque menos tiernos también.




